
Más de 200.000 personas, la mayor parte de la población civil, reside en campamentos en Tinduf, en la parte más dura del desierto argelino. En este hostil lugar del desierto más grande del mundo soportan temperaturas extremadamente elevadas que llegan a los 55 grados en algunos días de julio. La escasez de agua es también extrema. Tinduf se encuentra en territorio argelino a medio camino entre Marruecos, el Sahara Occidental, Mauritania y Mali. Los campamentos reciben regularmente visitas de delegaciones muy diversas que pretenden demostrar su solidadridad.